26 jun 2014

Verduritas de temporada con seitan y bulgur

Buenos días,

El Verano asoma su cabecita tímidamente, pero este tiempo loco y maravilloso que tenemos, de repente nos trae lluvias y ese fresquito tan bueno...
Es por ello que aún apetecen platos calientes o templados, y si además son saludables, mejor que mejor!



Para quienes no conozcan el seitan, conocido también como la carne vegetal, decirles que es una de las proteínas vegetales por excelencia gracias a sus magníficas propiedades nutritivas y su alto valor biológico.
Se elabora a partir del gluten de trigo, así que las personas celíacas no deberían consumirlo, pero quienes no tengan problemas de intolerancia, deben saber que es un alimento completísimo y muy fácil de digerir.
Al no contener grasas saturadas, no produce colesterol malo y además nos proporciona minerales como el calcio.

No sólo es fácil de cocinar y muy versátil en la cocina, sino que ofrece una alternativa vegetariana a aquellas personas que desean texturas similares a la carne en sus platos.

Entre los ingredientes que se utilizan para su elaboración encontramos harina de trigo, shoyu, tamari, alga kombu, jengibre y ajo.

Podréis encontrar el seitan en las neveras de tiendas de productos bio y/o en tiendas de alimentación oriental.

¿Y el bulgur, qué es? Similar al cuscús en su forma y elaboración, el bulgur, propio de los países de Oriente Medio o el norte de África, entre otros, es trigo partido que primero se cuece, se seca, y por último, se parte. 

He querido utilizar el bulgur para mantener el equilibrio nutricional de la receta y no hacer mezclas que luego pueden dificultar nuestra digestión. Pero podríais acompañar la receta con quinoa, arroz integral o mijo.

Ingredientes (Para 4 personas)
  • 500 grs. de seitan (serían 2 paquetes de 250 grs. Yo lo compro de la casa Vegetalia, en Veritas)
  • 1 pimiento verde
  • 1/2 pimiento rojo
  • 2 tomates rallados (1 si es grande)
  • 1 calabacín
  • 2 cebollas
  • 2 dientes de ajo
  • 1 trocito de jengibre fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Sal marina
  • Pimienta
  • Bulgur para guarnición

Preparación 
  1. Lavar y pelar las verduras. 
  2. Trocear a cubos pequeños el seitan. Reservar el líquido para añadirlo al salteado.
  3. Pelar y trocear un trozo pequeño de jengibre fresco y reservarlo junto al seitan.
  4. Cubrir el fondo de una olla con aceite de oliva virgen extra, y añadir las verduras reservadas junto a la hoja de laurel. Salpimentar y pochar durante unos 3 ó 4 minutos.
  5. A continuación, añadir el seitan troceado junto al jengibre, dar unas vueltas e incorporar el tomate rallado.
  6. Cocinar a fuego medio-bajo, con la tapa puesta, durante unos 30-35 minutos. Remover de vez en cuando para que no se agarre al fondo.
  7. Dos o tres minutos antes de finalizar la cocción, espolvorear con el orégano.
  8. Rectificar de sal y pimienta, y dejar reposar tapado unos minutos.
  9. Mientras reposa nuestro guiso, preparamos el bulgur: Poner un vaso y medio de agua en un cazo con un pellizco de sal. Cuando rompa a hervir, añadir 1 vaso de bulgur, tapar, y apagar el fuego. En unos 5 minutos habrá absorbido el agua y estará listo para usar.


Y aquí tenéis el resultado, un plato completo y muy saludable.


Espero que os animéis a probarlo! Aunque puedan resultaros ingredientes poco comunes, cada vez son más accesibles y no resultan nada caros.

Un abrazo y hasta pronto!!!



20 jun 2013

Bánitsa de zanahorias y nueces

Buenas tardes,

Desde hace ya unos años, cada domingo por la noche sigo un programa fantástico que integra gastronomía y cultura de todo el mundo.
Personas de distintos países instaladas en Cataluña, nos cuentan cómo es la cocina típica de su zona y aproximan así su cultura a la nuestra con sus paralelismos y diferencias que, en definitiva, lo que consiguen es enriquecer nuestros platos y paladares. El programa en cuestión se llama Karakia y lo emiten en el Canal 33 de Televisió de Catalunya, pero la magia de la tecnología permite que lo podamos ver a la carta a través de internet… Os prometo que enriquece mucho y vale la pena echarle un ojo ;)

La receta que os muestro hoy está inspirada en uno de los capítulos de este programa, concretamente en el dedicado a Mikhaela, una fotógrafa y pastelera de Sofia (Bulgaria) instalada en Barcelona, que hace unos años abrió su propio negocio, Bànitsa, una pastelería que tiene como producto estrella estos pasteles hechos de pasta phyllo que pueden ser tanto dulces como salados y que son propios de la zona de los Balcanes, concretamente, de Bulgaria.
La receta que hizo esta chica es una de las más típicas, la Tikvenik o Bánitsa rellena de calabaza y nueces. Me pareció tan sencilla y a la vez tan deliciosa, que me animé a hacerla, sólo que con algunas variantes. También la he hecho rellena de cabello de ángel, y está increíble...


Vamos con la receta…

Ingredientes (Para unas 8 bánitsa. Dependerá de la cantidad de hojas que contenga cada envase)
  • 1 paquete de pasta o masa filo (yo la compro en Sorli Discau y vienen unas 8-10 hojas)
  • 2 zanahorias peladas y ralladas
  • Ralladura de 1 naranja (bien limpia)
  • Azúcar moreno
  • Nueces peladas
  • Canela en polvo
  • Aceite de girasol 
  • Mantequilla (unos 50 grs)
  • Azúcar glas para decorar

Preparación 

La pasta filo es muy delicada y se seca y resquebraja muy rápidamente en contacto con el aire, así que no la saquéis de la nevera y de su envoltorio hasta que la vayáis a usar.
  1. Comenzamos nuestra receta pelando y rallando las zanahorias. En un bol las mezclamos con un par de cucharadas soperas de azúcar moreno y una cucharadita de canela en polvo. Lavamos muy bien una naranja, la secamos, y rallamos sólo la parte naranja sin llegar a la blanca porque amarga. Reservamos
  2. Precalentamos el horno a 190º con calor abajo + aire o bien calor arriba y abajo.
  3. Derretimos la mantequilla en el microondas y la mezclamos con medio vaso de aceite de girasol. (Yo este paso lo hice a ojo… Puse más o menos mitad y mitad porque hay que ir pintando la pasta antes de envolverla y luego volver a pintarla antes de llevarla al horno. Así que es probable que tengáis que rectificar de aceite y/o mantequilla, aunque podéis prescindir de ésta última si queréis darle un toque más vegetariano)
  4. Sacamos la pasta filo de su envoltorio y la desenrollamos con cuidado para que no se rompa porque es muy fina. La pintamos con la mezcla anterior y sobre ella repartimos nuestras zanahorias & Cía reservadas (no hay que poner mucha cantidad, pensad que luego va enrollada como una ensaimada). Rompemos unas cuantas nueces con las manos y las repartimos también. Acabamos espolvoreando un poco más de azúcar moreno al gusto porque la pasta filo prácticamente no tiene sabor, pero es opcional.
  5. Enrollamos la pasta filo comenzando por la parte más ancha hasta lograr un tubo relleno. Lo vais girando con cuidado sobre sí mismo como si fuera un caracol o una ensaimada, y lo reserváis en una bandeja de horno (si creéis que la pasta se va a agarrar a la bandeja, colocad un trozo de papel de horno)
  6. Cuando todas las bánitsas estén preparadas, las pintamos con la mezcla de aceite y/o mantequilla.
  7. Hornear a media altura durante unos 15-20 minutos, hasta que queden doradas.
  8. Dejar enfriar y espolvorear con azúcar glas.


Como veis es un dulce muy sencillo de hacer, ya que la pasta viene preparada… (he visto cómo la hacen y aunque sus ingredientes son muy básicos, trabajarla para que quede como una hoja, es una tarea más que compleja) Así que no hay excusa para poneros manos a la obra y deleitaros con este dulce tan rico.

Antes he hecho la comparativa con la ensaimada, y es que aunque no es la manera ortodoxa de preparala, si no disponéis de tiempo o ganas para hacer la masa de la ensaimada, siempre podéis recurrir a esta pasta y rellenarla de cabello de ángel, sobrasada, lo que queráis…

Un abrazo enorme y hasta la próxima!!




29 may 2013

Pantera Rosa… a lo grande!

Buenas tardes,

Hace ya días que tengo pendiente colgar la receta que a continuación os presento… 
Pero permitidme que os explique el porqué de esta receta: resulta que Edu, mi pareja, tiene un recuerdo de infancia muy dulce. Y es que le encantan las "Pantera Rosa"de la casa Bimbo, ese pastelito de cobertura rosa y cremoso por dentro. Estos dulces, junto al "Tigretón" o al "Bony", acompañaron las meriendas de muchos y muchas durante nuestra infancia, y aún hoy nos los comemos con las mismas ganas.

El caso es que el otro día hablábamos de lo buenos que estaban estos pastelitos, y cómo le gustaría comerse una "Pantera Rosa". Aunque admito que de vez en cuando peco, sí es cierto que cuando puedo, busco la alternativa más saludable a tanta bollería industrial… Así que me puse manos a la obra, e hice una Pantera Rosa gigante ;)

Eché mano de una receta básica de bizcocho plancha en Thermomix, y el resto no fue más que nata montada, chocolate blanco de cobertura y colorante en gel rosa… Y he de decir que no tenía mucho que envidiarle a la original.


Vamos con la receta!!!

Ingredientes (para unas 8-10 raciones):

Bizcocho plancha
  • 120 grs. de azúcar
  • 4 huevos a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita o teaspoon de extracto de vainilla/ o 1 cucharadita de azúcar vainillado
  • 120 grs. de harina de repostería
  • 1 pellizco de sal
Relleno y cobertura
  • 500 ml de nata para montar bien fría (mínimo un 35% de materia grasa)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Azúcar glass al gusto (yo le puse 3 cucharadas soperas)
  • 1 sobre de estabilizante para nata (opcional)
  • 300 grs. de chocolate de cobertura blanco (yo lo utilicé en gotas de la casa Funcakes)
  • Colorante en gel rosa
Preparación (El bizcocho está hecho con Thermomix, pero si no tenéis, podéis ayudaros con unas varillas eléctricas porque necesita mucho tiempo de mezcla al no llevar levadura química):

  1. Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo, o calor abajo + ventilador.
  2. Ponemos en el vaso de la Thermomix la mariposa, y vertemos los huevos, el azúcar, y la cucharadita de vainilla. Programamos 6 minutos, 37º, vel. 3 1/2. 
  3. Una vez haya acabado el tiempo, volver a programar 6 minutos más a la misma velocidad SIN TEMPERATURA.
  4. Añadimos la harina y la sal. Programamos 10 segundos, vel. 2 1/2. Quitar la mariposa y acabar de mezclar con una espátula con movimientos envolventes para que no baje la mezcla.
  5. Colocamos una hoja de papel sulfurizado sobre la bandeja del horno y vertemos la mezcla dibujando la forma de la bandeja (rectangular) e igualando la masa para que quede bien repartida.
  6. Introducimos en el horno a media altura y horneamos durante unos 10 minutos. (OJO en este paso!, no queremos una plancha de bizcocho dura, sino que la podamos enrollar sobre sí misma para hacer la forma de tronco. Vigilar la cocción, no deben ser más de 10 u 11 minutos. No os preocupéis si tenéis la sensación de que no ha quedado del todo cocida)
  7. Dejamos atemperar 3 ó 4 minutos sobre una rejilla, y con ayuda del propio papel, enrollamos la plancha de bizcocho sobre sí misma para que mantenga la forma. Reservamos.
  8. Montamos la nata con el azúcar y la cucharadita de vainilla. Si contáis con un sobre de estabilizante para nata, añadídselo porque ayudará a que ésta no baje y quede más firme. (Yo lo compré a través de una tienda online de productos de repostería COOKING COOKIES, pero diría que en Lidl también lo tienen…)
  9. Deshacer el chocolate blanco de cobertura al baño maría o al microondas en la función descongelar, en tandas de 30 segundos para que no se queme. Añadir la cantidad de colorante en gel rosa necesaria, hasta lograr el color propio de este pastelito.
  10. Desenrollamos la plancha de bizcocho y la rellenamos con la nata (al final me sobró nata y la congelé), dejando 1 ó 2 dedos sin cubrir para que no se salga al enrollarla de nuevo. 
  11. Bañamos nuestro tronco con el chocolate teñido vigilando que quede bien repartido por todas partes, también los extremos. Como al chocolate blanco le cuesta más endurecer, guardar en la nevera para que tome textura.
Qué os parece!!! No me diréis que no es una forma sencilla de dar una merienda más saludable y divertida a los vuestros. En la foto no se aprecia, pero me salió un tronco de unos 30cm que duró bien tapado en la nevera 3 ó 4 días.

Espero que os animéis y me expliquéis qué os ha parecido ;)

Un abrazo!!




14 may 2013

Tarta fría de yogur

Buenas tardes,

El pasado domingo 5 de mayo, much@s celebramos el día de la madre y más de un@ se haría la pregunta de ¿y qué le regalo si tiene de todo…? Yo hace tiempo que puse solución a ese dilema, y he llegado a la conclusión de que las flores y/o un dulce, además de la compañía, que es lo más importante, se convierten en el regalo perfecto para ella. 
En el caso del dulce, sobre todo si es casero, una madre le sabe dar un valor especial… No importa que no sea perfecto, no importa que no tenga un diseño de alta repostería, a ella le va a encantar por la simple razón de haberlo hecho tú misma con tus manos y tu cariño. Se acaba convirtiendo en una de tus mayores admiradoras… nada objetiva ni crítica, por supuesto, pero te da un plus de motivación para que sigas progresando día a día.

Mi regalo para este día fue una tarta de yogur, ligera, fresca y muy sencilla de hacer… La preparé con la Thermomix, pero se podría hacer sin problemas a mano. Además no necesita horno.
Así que si abres tu despensa y la nevera y en ellas dispones de un paquete de galletas, yogures, mantequilla, nata y leche condensada, ya tienes los ingredientes para lucirte con una tarta riquísima ;) ¿Te animas?

Vamos con la receta:


Ingredientes (para unas 8 personas - molde desmontable de 24 cm):

Base de galletas
  • 1 paquete de galletas María o Digestive (200 grs. aprox)
  • 85 grs. de mantequilla 
Relleno
  • 6 hojas grandes de gelatina ó 12 pequeñas (tipo cola de pescado)
  • 100 grs. de agua fría (para hidratar la gelatina)
  • 3 yogures naturales sin azúcar (yo utilicé los de La Fageda)
  • 200 grs. de nata (esta vez utilicé una de origen vegetal no hidrogenada)
  • 400 grs. de leche condensada
  • Canela en polvo para espolvorear
  • Fruta al gusto para la decoración
Elaboración:
  1. Comenzamos hidratando las hojas de gelatina en un bol con agua fría
  2. Trituramos las galletas en el vaso de la Thermomix junto a la mantequilla que habremos fundido previamente al microondas. Damos 3 golpes de Turbo de 1 segundo cada uno hasta lograr que nos quede una textura arenosa.
  3. En la base del molde que vayamos a utilizar, colocamos una hoja de papel sulfurizado y sobre ella la mezcla de galleta y mantequilla. Repartimos bien por toda la base y la apretamos e igualamos con ayuda de una cuchara hasta que quede bien uniforme. Reservamos en la nevera.
  4. Escurrimos muy bien la gelatina, ya hidratada, y la calentamos unos 15 segundos al microondas para que se derrita.
  5.  Mientras tanto, vertemos en el vaso de la Thermomix los yogures, la nata y la leche condensada. Programamos 2 minutos, vel. 3, y con la máquina en marcha añadimos por el bocal la gelatina líquida.
  6. Vertemos la crema sobre la base de galleta que teníamos reservada en la nevera y la decoramos a nuestro gusto. Refrigeramos unas 2 ó 3 horas antes de servir y la espolvoreamos con un poco de canela en polvo.
Y el resultado es el que veis en las fotos. Sé que me repito con las frambuesas, pero es que están tan ricas y quedan tan bonitas en cualquier tarta… que esta vez tampoco me pude resistir a utilizarlas. Pero esta tarta admite todo tipo de frutas, así que ¡imaginación al poder!




Un abrazo y hasta la próxima!!!


29 abr 2013

Bizcocho a las tres leches (Con Thermomix)

Buenas tardes,

Dicen que en casa de herrero, cuchillo de palo… y este domingo aplicamos el refrán en casa. Desayunamos unas galletas María porque no tenía nada hecho, y eso no puede ser… 
Así que me puse manos a la obra, e hice este rico bizcocho a las tres leches.

Tal vez notéis una mejora importante en la presentación de las recetas, y es que por fin nos hemos puesto manos a la obra, con ayuda de mi compañero de viaje, Edu, y hemos creado un "decorado" con cara y ojos para hacer las fotos de los platos. 
Gracias a su paciencia, mimo, y buen ojo para la fotografía, aquí os presentamos esta sencilla receta que esperamos que os guste ;)



Ingredientes (para un molde de 22 ó 24 cm de diámetro):
(Como siempre os digo, todo a temperatura ambiente)

Bizcocho Genovés
  • 4 huevos
  • 120 grs. de azúcar
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla o azúcar vainillado
  • 120 grs. de harina de repostería
  • 1 pellizco de sal
  • aceite-mantequilla y harina para engrasar el molde
Tres leches
  • 200 grs. de leche evaporada (también puede ser leche normal)
  • 200 grs. de leche condensada
  • 200 grs. de nata líquida 
Preparación:
  1. Comenzamos preparando nuestro bizcocho genovés, y para ello precalentamos el horno a 180ºC con calor abajo + aire (si no tenéis ventilador, calor sólo abajo y bandeja a media altura).
  2. Colocamos la mariposa en el vaso de la Thermomix, y vertemos los huevos, el azúcar y la vainilla; programamos 6 minutos, 37º, vel. 4. 
  3. Acabado el tiempo, volvemos a programar otros 6 minutos, vel. 4 (sin temperatura)
  4. Añadimos la harina junto al pellizco de sal, alrededor de la mariposa (si la tamizamos, mejor), y mezclamos todo 4 segundos, vel. 3. Retiramos la mariposa y acabamos de envolver la mezcla con mucho cuidado, con ayuda de una espátula o lengua, haciendo movimientos envolventes para que no pierda aire.
  5. Engrasamos y enharinamos un molde (mejor desmontable) y vertemos en él nuestra mezlca. Horneamos unos 22-24 minutos aproximadamente. Sabremos que está listo cuando pinchemos el centro con un palillo o brocheta, y éste salga limpio.
  6. Sacamos del horno y lo dejamos reposar sobre una rejilla unos minutos. Desmoldamos y le damos la vuelta en el mismo molde, de manera que la base nos quede arriba. 
  7. Pinchamos el bizcocho por toda la superficie con ayuda de un palillo o brocheta (este gesto nos permitirá que el bizcocho absorba la mezcla de tres leches cuando lo bañemos con ella) Reservamos.
  8. En el vaso limpio de la Thermomix, añadimos la leche condensada, la leche evaporada o normal, y la nata. Mezclamos 15 segundos, vel. 4
  9. Vertemos la mezcla sobre el bizcocho y dejamos que absorba todo el líquido antes de volver a darle la vuelta para presentarlo. 
  10. Espolvoreamos con azúcar glass para darle un acabado más bonito.
Como véis es muy fácil de elaborar; a mano también sería posible hacerlo, sólo que el bizcocho, al no llevar impulsor o levadura, necesita mucho tiempo de batido para que tome aire y quede bien esponjoso. Para ello, lo mejor es separar las claras de las yemas, y montar primero éstas últimas con el azúcar y la vainilla hasta que esponjen bien y doblen su volumen. A continuación tamizamos la harina con la sal y mezclamos con mucho cuidado para que no bajen. Montamos las claras a punto de nieve, y las añadimos a la mezcla con movimientos envolventes.
Y para la mezcla de tres leches, es tan sencillo como verterlas todas en un bol y mezlcar con unas varillas hasta que queden bien integradas. 



Espero que os guste la receta y que os animéis a hacerla ;) Me gustaría mucho que me dierais sugerencias de presentación a parte del azúcar glass espolvoreado.  

Un abrazo y hasta la próxima!!


19 abr 2013

Pollo a la Lavanda

También conocido como… Poulet à la lavande

Hola de nuevo,

Hace un rato os avisaba por Facebook que en el horno se estaba cociendo algo delicioso con aire francés… Este pollo a la lavanda lo aprendí de una cocinera afincada en París, de la que ya os he hablado en varias ocasiones, Rachel Khoo. Concretamente de uno de los episodios emitidos por la BBC en el programa "The Little Paris Kitchen", pero parece ser que han bloqueado el vídeo, y no puedo dejaros el enlace para que lo podáis ver.

El caso es que es una receta deliciosa y con unos aromas que despiertan el apetito a cualquiera… El zumo y las ralladuras de un limón y una naranja, lavanda, una combinación de vino rancio y dulce que me hacen en una bodega… mmmmm!!! 

Lo habré hecho como 3 ó 4 veces, y siempre es un gustazo mojar pan en la salsa que queda (aunque sea poco light…)

Os comentaba también que ayer mismo vi la película de Julie & Julia y me encantó… Meryl Streep está fantástica, y sin ser un peliculón, me emocionó y me entraron unas ganas locas de ponerme a cocinar. Es curioso como la cocina, unida a las nuevas tecnologías, es una ventana de comunicación e interacción con otras personas con las que compartir intereses y experiencias culinarias. 
Una llega a la determinación de que el blog se convierte en ese sencillo libro de cocina virtual que abres al mundo, y no aspiras a más que a compartir aquellas recetas que te hacen sentir bien, que despiertan una sonrisa en los tuyos, que son un reto convertido en éxito o fracaso… Es un espacio personal al que dedico poco tiempo, lo admito, pero al que poco a poco, voy dando forma con mucho cariño y voluntad. 

Creo que nunca lo he comentado aquí, pero mi gran ilusión es poder tener mi pequeña cafetería… Es curioso, me formé como pedagoga, y adoro la docencia y todo lo que esté relacionado con la formación; pero desde hace años, me veo en mi propio negocio, en un espacio acogedor, donde pueda servir una repostería sencilla, casera, pero de calidad, huyendo de la bollería industrial… Nada de teles, sino buena música y un lugar agradable en el que poder tomar un te, un café, un zumo… y un trozo de tarta de manzana o una magdalena. Un espacio donde poder leer un libro, admirar una foto, un cuadro...
Tengo claro que esto no quedará en un simple sueño, tarde o temprano se hará realidad :)

Ufff… menudo monólogo acabo de tener… creo que algo tendrá que ver la película, pero lo cierto es que me apetecía compartir este deseo con vosotr@s en petit comité…

Vamos con la receta, que es lo que tengo ganas que conozcáis y os animéis a hacer. Ah! y de paso os muestro el otro regalo que tuve para mi cumple, una preciosa bandeja de cerámica de Le Creuset ;)


 Ingredientes (para 4-6 personas)

  • 1 pollo entero a trozos regulares (si es de corral, mejor!)
  • 2 cebollas grandes o 3 pequeñas
  • 2 ó 3 dientes de ajo
  • 2 zanahorias
  • Ralladura y zumo de 1 limón (que no sale en la foto…) y una naranja
  • 1 ó 2 cucharadas de miel
  • 1 cucharada de lavanda (la venden en herbolarios)
  • 1 cucharadita de tomillo
  • Aceite de oliva virgen extra
  • 1 copa de vino rancio (también puede ser brandy)
  • Sal y pimienta al gusto


Preparación
  1. Comenzamos salpimentando los trozos de pollo y reservando en un bol profundo.
  2. Lavamos muy bien el limón y la naranja para eliminar impurezas, los rallamos y exprimimos. Reservar en otro bol más pequeño.
  3. Machacamos un poco la lavanda y el tomillo en un mortero para potenciar los aromas, y lo añadimos al bol con los zumos y ralladuras. 
  4. Añadimos la miel, 1 ó 2 cucharadas de aceite de oliva virgen, la copa de vino o brandy, sal y pimienta, y todo ello al bol. Mezclar bien y volcarlo sobre los trozos de pollo que teníamos reservados.
  5. Dejar macerar, removiendo de vez en cuando, 1 ó 2 horas en la nevera.
  6. Picar las cebollas, los ajos y las zanahorias.
  7. Pasar el pollo con su jugo a una bandeja apta para el horno, y añadir por encima las verduras troceadas. Rectificar de sal y pimienta y regar con otro chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  8. Hornear alrededor de 1 hora a 185ºC con calor arriba-abajo. Bandeja a media altura.
  9. Ir bañando el pollo, de vez en cuando, con el jugo. Cuando falten 8-10 minutos, subir la temperatura a 200ºC para que la piel del pollo se dore bien.


 Y aquí tenéis el resultado de este plato con aire francés, y productos de proximidad ;)



Espero que lo disfrutéis tanto como nosotros, que lo saboreéis con gusto, y que me contéis qué os ha parecido e incluso como lo mejoraríais ;)

Muchas gracias por dedicarme este ratito y feliz fin de semana!!




Bizcocho y magdalenas de mango

Buenos días,

¿No os ha pasado alguna vez, que os habéis emocionado comprando fruta deliciosa, como por ejemplo un mango, y han pasado los días y aquella pieza se ha quedado olvidada en el frutero preguntándose cuándo le daríais uso?
Pues bien, eso mismo me pasó a mi con un mango… está delicioso, pero hay que decir que su precio está por las nubes, y la cosa no está para tirar la comida.

Pensando en la manera de darle salida para no tener que comérmelo a secas o en zumo, decidí probar suerte y hacer un bizcocho con él… Lo mejor de todo, es que me dio para unas magdalenas, y en casa nos encantó ;)

No es nada complicado, al fin y al cabo la base es la misma de cualquier bizcocho, sólo que esta vez me daba cosa usar aceite de oliva, y usé de girasol, no fuera que el sabor quedara demasiado intenso… Me ayudé de la Thermomix para hacerlo, pero con energía y unas buenas varillas, se puede hacer igual de rico ;)

Empezamos!!!

Ingredientes (con los que os doy, da para un molde de plum cake grande, y unas 9 magdalenas…) Como os digo siempre, ingredientes a temperatura ambiente, pero si hace calor, y os da rollete dejar el yoghurt fuera mucho tiempo, lo podéis sacar 5 minutos antes de la nevera.
  • 3 huevos
  • 1 mango al punto, madurito
  • 1 yoghurt natural (el que os guste… yo utilicé uno griego. Si lo usáis azucarado, lógicamente tendréis que poner menos azúcar a la masa)
  • 200 grs. de azúcar (hay que tener en cuenta que el mango es bastante dulce)
  • 125 grs. de aceite de girasol
  • 375 grs. de harina
  • 1 sobre de impulsor químico o levadura tipo Royal
  • 1 pellizco de sal

Preparación (os explico la versión Thermomix, pero también os dejaré cómo hacerlo sin ella ;))

Thermomix:
  1. Pelar el mango (mejor con un pelador, así no nos llevamos tanta carne), y reservar unos gajos para decorar el bizcocho. El resto, lo añadimos al vaso de la Thermomix junto a los huevos y el azúcar. Mezclamos todo 3 minutos, 37º, vel. 3 1/2 
  2. Añadimos el aceite y el yoghurt y programamos unos segundos, vel. 2 1/2
  3. Incorporar la harina junto al impulsor y al pellizco de sal. Mezclar 15 segundos, vel. 2 1/2. Acabar de envolver con una espátula o lengua.
  4. Queda un a mezcla espesita que, o bien podemos usar inmediatamente, o bien podemos dejar reposar en la nevera unas horas para que se asiente y suba mejor.
  5. Precalentamos el horno a 180ºC con calor abajo + aire (si tenéis ventilador), y si no, calor sólo abajo y bandeja a media altura.
  6. Rellenamos el molde hasta la mitad (puede ser de plum cake, o bien uno de 24 cm de diámetro), y encima ir disponiendo los gajos de mango que teníamos reservados.
  7. Si os sobra masa, rellenar cápsulas de magdalenas dentro de un molde de muffins, hasta 3/4 partes de su capacidad. Podéis decorarlas con unas gotas de chocolate o azúcar.
  8. A la hora de hornear, hay que tener en cuenta que tenemos dos preparaciones distintas, que necesitan tiempos de cocción diferentes… Así que programaremos 35-40 minutos; pasados los primeros 20-25 minutos, observamos las magdalenas, y si ya están doraditas, las retiramos dejando el bizcocho unos minutos más. Pinchamos con una aguja o brocheta, y si sale limpia, el bizcocho estará listo.
  9. Dejar enfriar todo sobre una rejilla.



Sin Thermomix: (si tenéis una batidora de mano, tipo Turmix…, lo ponéis todo en el vaso de la batidora, y batís unos 4 ó 5 minutos, hasta que todo quede bien esponjoso)

  1. Tratamos el mango de la misma manera que si lo hiciéramos con la Thermomix, es decir, pelar y conservar unos gajos para decorar. El resto, lo podéis triturar con una batidora, o a cuchillo bien picadito, como si fuera un puré.
  2. Mezclar bien los huevos junto al azúcar hasta blanquear la mezcla y doblar su volumen. 
  3. A continuación, añadir el mango triturado, el aceite y el yoghurt. Mezclar con cuidado para que no se baje la mezcla.
  4. Tamizar la harina junto al impulsor y la sal. Mezclar bien hasta integrar.
  5. El resto, igual que lo explico más arriba.







Y este es el resultado!!! Queda tierno y esponjoso, pero con una textura más parecida a un plum cake aún no llevando mantequilla. Muy rico y fácil de hacer!!!

Una buena manera de darle salida a aquellas frutas que se nos quedan muertas de aburrimiento en el frutero. Así que iré probando con peras, fresas, plátano, manzanas, etc... ;)

Feliz fin de semana y un abrazo!!!